Texto libre 24 de marzo
Olivia Irasusta
Santiago Castellano comision 05
Escribir un texto libre a partir del 24 de marzo
Individual
Primera escritura
"Los pasos de la memoria"
24 de marzo. Caminamos. Una vez más. Como cada año, las calles se llenan de pañuelos blancos, de carteles que gritan nombres, de voces que no olvidan. Es difícil describir lo que se siente al estar ahí, en medio de esa multitud que avanza lenta pero decidida, como si el tiempo no pudiera borrar la urgencia de la memoria.Desde temprano, la Plaza de Mayo empieza a vestirse de historia. Hay gente que llega sola, con mirada serena y una flor en la mano. Otros llegan en grupos, con bombos, con banderas, con remeras que dicen "Nunca Más". No hay edades: hay adolescentes que escuchan atentos, padres que les explican a sus hijos quién fue Rodolfo Walsh, qué significan los pañuelos pintados en el suelo.Cada 24 de marzo, el país recuerda el golpe de Estado de 1976. Pero no es un recuerdo pasivo, no es una efeméride vacía. Es un acto vivo, urgente. Es la memoria en movimiento. Porque aunque hayan pasado casi 50 años, todavía hay 30.000 desaparecidos. Todavía hay identidades por restituir, historias por contar, justicia por completar.A veces, alguien se detiene frente a una foto. "Ella era mi tía", dice una mujer, y la emoción le desarma la voz. Hay silencio alrededor. No hace falta decir mucho: en ese gesto, en ese reconocimiento, está la razón de la marcha.Las Madres y Abuelas siguen caminando. Algunas, en sillas de ruedas. Otras, tomadas del brazo. Pero están. Y su sola presencia lo dice todo: que la memoria no se rinde, que la verdad no se negocia, que la justicia no se olvida.Cuando cae la tarde, la plaza entera canta. Hay una mezcla de dolor y orgullo en el aire. Porque este país, con todas sus heridas, sigue apostando por no olvidar. Y cada 24 de marzo, reafirma que la democracia no es solo votar: es también recordar, exigir, construir un presente con los ojos bien abiertos.
Comentarios
Publicar un comentario